domingo, 27 de enero de 2013

Primer sentido.

Olores.
Olores que te matan,
te resucitan
y te vuelven a matar.
Olores de tus recuerdos.
De mis recuerdos.
De nuestros recuerdos.

Olores de palabras rotas,
de secretos a voces,
de sentimientos.
Olores de todo nosotros,
y de "nosotros, todo".

Olores que me llevan a ti,
y te traen a ti a Madrid,
conmigo.
Olores que nos acercan,
y olores que aumentan la distancia.
Olores que nos abrazan
y se dejan abrazar.

Olores que nos encierran la libertad,
que nos liberan del encierro.
Olores que nos endulzan la piel,
que nos amargan el alma.
Olores que nos encienden,
olores que no se apagan.

Olor a ti.
Olor a mí.
Olor a nosotros amándonos.
Olor a tu piel,
a tus manos,
a tus besos
y a tus caricias.
Olor a que todo saldrá bien,
a que no hay nada que pueda salirnos mal.

Olor a echar(te) de menos.
Olor a pensar de más.
Olor a fuego, a ascuas y a cenizas.
Olor a incendio, a noches de incendio.

Olor a perdón,
a olvidar,
a repetir y a reprochar.
Olor a tu hierba,
a mi desahogo,
a mis abrazos,
a tus abrazos.

Olor a ganas de verte,
a ganas de que me veas.
Olor a mi nombre,
desde tu boca a sus oídos.
Olor a tu hielo,
desde su sonrisa a mis ojos.

Olor a nada.
Olor a todo.
Olor a un siempre,
que no tendremos nunca.

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